Cartas a Santa

Diciembre es uno de mis meses favoritos del año; desde pequeña celebrar navidad me da muchísima ilusión. Y aunque a través del tiempo, le encuentro un nuevo significado, la ilusión se mantiene.

No recuerdo en qué momento dejé de creer en Santa Claus o Papá Noel, pero nada se comparaba con aquella felicidad de hacer mi carta a Santa y luego ver mi regalo debajo del arbolito de navidad; algo tan puro e inocente como la ilusión de un niño.

La navidad (y otras festividades) se han comercializado tanto, que el verdadero significado se ha perdido, amor, compartir, celebrar con nuestros seres queridos y sobre todo disfrutar de los detalles más simples que nos da la vida. Olvidamos que lo menos, es más… no es quién tenga el árbol más grande.

En estas últimas semanas del año he experimentado una montaña rusa de emociones y situaciones; vivimos en una época tan acelerada que nos descuidamos a nosotros mismos.

Me gustaría exhortarlos a tomarse, aunque sea cinco minutos y buscar alguna foto o algún recuerdo feliz de navidad, revivamos la ilusión de aquel niño que fuimos.

A mis 20 años (muchos para mí, pocos para los demás), caí en cuenta de lo mucho que siempre he tenido y nunca he apreciado. Dejo en palabras la ilusión que me hace recordar y las ansias de seguir atesorando momentos.

Entre tantas cosas, no sabría qué pedirle a Santa esta navidad, quizás fortaleza para seguir persiguiendo mis metas.

¿Qué le pedirías esta navidad a Santa?

 

¡Es diciembre! Espero no ser la única que aun sigue procesando que estamos a nada de terminar el 2019. Estaré muy reflexiva este último mes, muchas cosas han pasado, sin duda un año de mucha inspiración. ¡Acompáñame!

 

|Portada: Freepik|

3 comentarios en “Cartas a Santa

  1. ¡Una bella entrada y brillantemente cierta! Y aun mas, con tus juveniles veinte años. Tal es así; que la vorágine que nos fagocita hace tiempo, ha sacado el verdadero sentido de la Nochebuena en familia, que mas que una fiesta, es un encuentro de recogimiento. Como así bien dices, -previamente alejándonos del pino iluminado y el infaltable pesebre- vernos desde niños aguardando que el pórtico de casa sonora o luego el timbre, le avisara a nuestros hijos, que el ansiado y esperado Santa Clacs/Papa Noel con su regalo; había llegado con lo que habíamos pedido o solamente con lo que el pobre, podía. Un cálido saludo.

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s